¿Qué es un dron? Si lo buscamos en la RAE lo define como «aeronave no tripulada», pero cuando pensamos en un dron a lo mejor lo primero que nos viene a la cabeza es alguna escena de película donde estos aparatos sobrevuelan zonas de guerra o incluso entregan paquetes a sus destinatarios. Pero el uso de los drones va mucho más allá de lo que vemos en la pantalla.

En prevención pueden ser muy útiles, por ejemplo para los incendios, o en el caso que nos ocupa, para la Prevención de Riesgos Laborales puede volverse casi vital. La diferencia entre correr un riesgo o no correrlo.

¿Para qué se pueden usar los drones en PRL?

Partamos de la base de que en la mayoría de los casos el uso de nuevas tecnologías conlleva consigo un aumento de la eficiencia y la productividad, y en algunos casos, hasta ayuda a mejorar las condiciones de trabajo de los usuarios.

Como hemos indicado anteriormente el uso de los drones puede abarcar distintos sectores, siendo a lo mejor los más conocidos los de vigilancia, emergencias, agricultura (para controlar los campos) o mensajería (para entregar paquetes), pero no debemos pensar que su uso se limita únicamente a dichos trabajos.

En el caso de la Prevención de Riesgos Laborales, tenemos dos vías para la utilización de drones:

En primer lugar, los técnicos de prevención pueden supervisar, ver y vigilar zonas de difícil acceso donde deberán trabajar operarios y asegurarse de que dichos lugares cumplen con la normativa y no conllevan riesgos evitables. Por ejemplo, si han de acceder a un tejado para colocar una placa solar, el técnico de PRL puede ver el estado actual de esa cubierta y evitar riesgos en su origen.

En segundo lugar, el hecho de utilizar drones permite eliminar riesgos inherentes a dichas profesiones ya que a la hora de realizar ciertas tareas en vez de ser el trabajador quien las desempeñe, puede hacerlo el dron pilotado por dicho empleado. Por ejemplo, al instalar una línea de vida en cubierta necesitamos saber cuál es el estado actual del lugar y en vez de subir a verlo, se puede mandar un dron que grabe vídeo y saque fotografías.

¿Y merece la pena usar drones?

Al igual que el resto de la tecnología, los drones avanzan a una velocidad vertiginosa, día tras día van evolucionando y van volviéndose más sofisticados (mejorando la cámara, aumentando la duración de la batería, facilitando el pilotaje,…), junto a ellos también se van desarrollando normativas sobre su uso y formación para poder pilotarlos. Al final, aunque parezca un juguete son una herramienta profesional muy útil que los técnicos deben ir implementado poco a poco para no quedar desfasados y para ayudar a evitar riesgos tanto a ellos mismos como a los trabajadores.

En nuestro caso, a la hora de realizar los proyectos que garantizan la seguridad en altura de los futuros usuarios es una herramienta muy útil, ya que para estudiar cada futura instalación de forma individual y personalizada necesitamos tener acceso a las cubiertas, silos, etc. para poder ver realmente en que condiciones se encuentran sin necesidad de tener que acceder personalmente a la zona, obteniendo material visual (vídeos y fotografías) y así poder determinar con mayor precisión cuál es la solución óptima adaptada al cliente.

En Proalt Ingeniería intentamos estar lo más actualizados posibles, por eso desde hace unas semanas, junto a nuestro programa ODIN (del que os hablamos en este post) hemos incorporado un dron en nuestro equipo, para a corto plazo poder ofrecer a nuestros clientes las mejores soluciones, y más seguras, en el trabajo en altura.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *