Estamos ya a mitad de noviembre, lo que significa que en menos de un mes ya será navidad y mucho antes de eso las calles y plazas de las ciudades a lo largo de todo nuestro país se llenarán de luces, colores y adornos típicos de esta época del año.

En el artículo de esta semana queremos explicaros algunos de los riesgos y las precauciones que hay que tener en cuenta a la hora de instalar las luces navideñas que decoran las avenidas y calles durante la navidad.

¿Qué riesgos conlleva la instalación de alumbrado navideño en la vía publica?

El trabajo de instalar las luces navideñas en las calles conlleva consigo unos riesgos que los operarios deben conocer para extremar la precaución durante la realización de estas tareas.

Riesgos de contacto eléctrico directo

Esto puede ocurrir si el trabajador toca conductores o piezas conductoras de electricidad, provocando en ocasiones una descarga eléctrica.

Riesgos de trabajar en altura

En este aspecto es bastante obvio el riesgo existente, las luces navideñas se colocan siempre a una gran altura sobre el suelo, ya que normalmente se hace en cables que unen de un lado a otro la fachada de dos edificios, de manera que creen un manto de luces en toda la calle. Para realizar esta tarea los operarios se suben a andamios, escaleras o plataformas de trabajo, al igual que el resto de trabajos en altura estas deben ser revisadas y en algunos casos instaladas por profesionales acreditados y certificados, para garantizar la seguridad de los trabajadores que vayan a usarlas. Además, no se debe olvidar que también será necesario el uso de EPIs certificados para los trabajos en altura, y que estos son considerados protecciones individuales, que no deben compartirse entre operarios.

Riesgos de trabajar en la vía pública

Este punto tiene más relevancia de la que podamos pensar a primera vista, y es que no es lo mismo trabajar en un entorno privado como una casa particular o una empresa que en un lugar de uso público, debido a que para este tipo de tareas es necesario cortar temporalmente calles o accesos y esto deben hacerlo organismos institucionales con potestad para ello. Ya que por ejemplo no se podría instalar el alumbrado navideño en una avenida no peatonal mientras están circulando vehículos.

Riesgos individuales del propio trabajador

Añadimos este apartado para hacer hincapié en que aunque todos los riesgos anteriores se puedan prevenir e intentar evitar, una parte esencial de cualquier trabajo en altura es la propia responsabilidad individual del operario, asegurándose de que las herramientas y dispositivos utilizados están en perfecto estado y evitando distracciones que puedan desencadenar un accidente.

¿Cómo podemos evitar los riesgos anteriores?

Para los riesgos que puedan existir por manejar objetos conductores de electricidad, como son las luces y los enchufes, se debe disponer de guantes no conductores de electricidad que el operario debe usar durante toda su tarea, además de formar adecuadamente a los trabajadores tanto en materia eléctrica como de prevención de riesgos.

En el caso del trabajo en altura, que recordemos lo consideramos como tal a aquel que se realice a más de 2 metros sobre el suelo, es necesario que las plataformas en las que se suban los operarios sean revisadas e instaladas por profesionales acreditados y se haga en base a la normativa existente o a las especificaciones del fabricante en el caso correspondiente. Además, este tipo de trabajos conlleva el uso de protecciones individuales añadidas a las colectivas, como puede ser un arnés o un casco.

Para evitar los riesgos inherentes a trabajar en una calle o avenida transitada por personas o vehículos es necesario contar con todos los permisos del Ayuntamiento en cuestión y la colaboración de por ejemplo la policía, ya que será necesario cortar dichas zonas para garantizar la seguridad tanto de los operarios como de los transeúntes.

Y por último, y algo muy importante para nosotros, todas las prevenciones anteriores pierden su valor si a nivel individual los operarios no trabajan con responsabilidad y sentido común, por lo que siempre se debe tener la formación adecuada, los conocimientos necesarios y exigir en todo momento que los dispositivos que vayan a ser utilizados estén certificados e inspeccionados por un profesional.

No olvidemos que en estas fiestas la ilusión por juntarse y pasar tiempo con los seres queridos aflora más que nunca, y que aun a sabiendas de que la navidad de este año va a ser diferente, no debemos olvidar extremar las precauciones tanto en casa como en el trabajo, y en el segundo caso podéis contar siempre con nosotros. En Proalt podemos ofreceros soluciones de seguridad en el trabajo de altura y prevención de riesgos adaptadas a vuestras necesidades.

 

El desarrollo técnico, la ingeniería, la construcción y el progreso social desde la revolución industrial, han supuesto un importante avance en la producción de bienes y servicios. Si echamos la vista atrás a finales del siglo XIX y bien entrado el siglo XX y vemos cómo se producía en las fábricas, posiblemente lleguemos a la conclusión de que hemos dado importantes pasos en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Sin embargo, a día de hoy algunas estadísticas nos dicen que aún queda mucho por hacer.

¿Cuándo existe un riesgo laboral?

Hay muchos factores que determinan la existencia de un riesgo laboral, por eso, la Ley 31/1995, del 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales, tiene por objeto promover la seguridad y salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo. En esta misma Ley, se indica que «en cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo. La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario

Fuente: XSPlatforms

Así mismo en el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención se determinan las funciones y los niveles de cualificación necesarios para la evaluación de riesgos en el desarrollo de la actividad preventiva, las funciones a realizar se clasifican en los siguientes grupos:

  • Funciones de nivel básico.
  • Funciones de nivel intermedio.
  • Funciones de nivel superior, correspondientes a las especialidades y disciplinas preventivas de medicina del trabajo, seguridad en el trabajo, higiene industrial, y ergonomía y psicosociología aplicada.

¿Y qué ofrecemos en Proalt?

Desde Proalt, somos conscientes de la amplitud material que supone abarcar todas las especialidades formativas en materia de Prevención de Riesgos Laborales, por lo que nos hemos especializado técnicamente en soluciones integrales para la seguridad en trabajos en altura, donde la formación impartida por nuestros técnicos es un eje fundamental de nuestra actividad.

Explicación sobre ejemplos de montajes que no siguen la Prevención de Riesgos Laborales ni la normativa

Esta especialización nos permite ser el punto de partida en el asesoramiento técnico a profesionales de distintos sectores como la arquitectura, la ingeniería, la construcción, la industria y profesionales encargados directamente de la Prevención de Riesgos Laborales, que al ser responsables de la prevención en toda su amplitud, muchas veces recurren a nosotros para recibir la mejor recomendación a la hora de definir soluciones concretas o procedimientos de trabajo seguros y operativos para trasladarlas a los trabajadores que tienen a su cargo. Este asesoramiento suele ser en la mayoría de las ocasiones el principio de cualquier proyecto y mucha veces se convierte en que las empresas nos tengan como único referente de esta actividad.

La Universidad Católica San Antonio de Murcia y la empresa murciana Proalt Ingeniería han firmado un acuerdo de colaboración mediante la creación de la Cátedra Universitaria “Prevención de Riesgos Laborales para Trabajos en Altura y Trabajos Verticales», siendo los principales responsables de la misma Salvador Carmona, por parte de Proalt, y Francisco Martínez Montesinos, por parte de la UCAM.

¿Qué es un Trabajo en Altura o un Trabajo Vertical?

Los trabajos en altura o verticales son aquellos en los que el trabajador está a una distancia igual o superior a 1,80 metros sobre el nivel del suelo, y donde pone en riesgo su vida si no utiliza los elementos y dispositivos de seguridad adecuados, con las correctas certificaciones y normativas vigentes.

Los tipos de trabajos más comunes son:

  • Trabajos sobre andamios, por ejemplo en la construcción
  • Trabajos en cubiertas o tejados, por ejemplo a la hora de instalar unas placas solares
  • Trabajos en pozos o excavaciones, considerados como espacios confinados, por ejemplo la limpieza de un pozo

Proalt Ingeniería cuenta con un equipo de profesionales con una larga experiencia en el trabajo en altura y vertical. Asesorando, montando y certificando dispositivos de seguridad para el trabajo en altura por todo el territorio nacional e instalando sistemas de andamiaje, tanto convencionales como descolgados, a nivel regional.

¿Y en qué beneficia la experiencia de Proalt a los alumnos de la UCAM?

Además de la experiencia en trabajos en altura y trabajos verticales, Proalt imparte formación en sus instalaciones desde hace años para profesionales en distintos campos de la prevención: trabajo en altura, trabajos verticales, trabajo en espacios confinados, etc. y Jornadas de Formación en empresas y asociaciones, centradas en las necesidades específicas de esos alumnos.

 

Esto permite al equipo de Proalt explicar a los alumnos de la UCAM y futuros egresados su experiencia real y profesional en el campo de la seguridad y salud en el trabajo, parte fundamental en las titulaciones de la Escuela Politécnica de la UCAM.

¿Qué va a permitir este convenio?

A raíz del acuerdo de colaboración y la creación de la Cátedra entre la UCAM y Proalt, los alumnos de distintas titulaciones van a poder recibir formación de primera mano de expertos del sector, experimentar ellos mismos lo que se siente al estar trabajando en altura acudiendo a los entornos de simulación de los que dispone Proalt y, si lo desean, realizar sus prácticas universitarias en la empresa murciana.

Alumnos de la UCAM (Fuente: UCAM)

Y aunque la formación es una parte importantísima de este convenio, y uno de los pilares principales, no se debe dejar de lado la función de investigación que tiene la Cátedra, gracias a este convenio, la UCAM y Proalt podrán investigar de forma conjunta nuevas formas y técnicas de prevención de riesgos laborales, con el fin de eliminar los riesgos aún inherentes al trabajo en altura.

En un mundo laboral cambiante donde la seguridad y salud laboral toma cada vez más importancia, es necesaria la difusión, divulgación e investigación de buenas prácticas en prevención de riesgos laborales.

Últimamente por la situación actual que estamos viviendo en todo el mundo debido al Covid-19 se está hablando mucho del término «EPI» (Equipo de Protección Individual), ya que tanto los profesionales sanitarios como el resto de la población debemos llevar elementos de protección de cara a no continuar con la expansión del virus.

En este artículo queremos aclarar algunas dudas con respecto a los elementos que se consideran EPIs y a los que no.

¿Qué es un EPI?

Según el Artículo 2 del Real Decreto 773/1997 un EPI es «cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin»

¿Qué elementos son considerados como EPI?

El propio R.D. 773/1997 nos indica algunos de los elementos que pueden ser considerados como EPIs a la hora de realizar trabajos, atendiendo a la zona del cuerpo que protegen, por ejemplo tenemos los siguientes:

Ejemplos de Tipos de EPIs, elaborado por Proalt

  • Protectores de la cabeza:
    • Cascos de seguridad
    • Cascos contra choques e impactos
  • Protectores del oído:
    • Orejeras
    • Tapones
    • Cascos antirruido
  • Protectores de los ojos y de la cara:
    • Gafas de montura universal
    • Gafas de montura integral
    • Pantallas para soldadura
  • Protección de las vías respiratorias:
    • Equipos filtrantes de partículas
    • Equipos filtrantes de gases y vapores
    • Equipos de submarinismo
  • Protectores de manos y brazos:
    • Guantes contra las agresiones mecánicas
    • Guantes contra las agresiones químicas
    • Guantes contra las agresiones de origen eléctrico
  • Protectores de pies y piernas:
    • Calzado de seguridad
    • Calzado de protección contra el calor o contra el frío
    • Calzado frente a la electricidad
  • Protectores del tronco y el abdomen:
    • Chalecos contra las agresiones mecánicas
    • Chalecos contra las agresiones químicas
    • Chalecos salvavidas
  • Protección total del cuerpo:
    • Equipos de protección contra las caídas de altura
    • Cinturones de sujeción
    • Arneses

¿Qué elementos no son considerados como EPI?

Como hemos podido ver en el listado anterior, los EPI son aquellos elementos que protegen de amenazas inherentes al trabajo a realizar, como puede ser un arnés para un trabajador en altura o un guante no conductor de la electricidad para un electricista.

Ejemplos de lo que no son EPIs, elaborado por Proalt

Con esto podemos saber cuáles son los elementos que se excluyen de los considerados como Equipos de Protección Individual, a continuación ponemos algunos ejemplos:

  • Ropa de trabajo o uniformes que no estén destinados a proteger la salud o integridad física del trabajador
  • Los equipos de los servicios de socorro y salvamento
  • Los equipos de protección de los militares, policías y personal de los servicios de mantenimiento del orden
  • Los equipos de protección individual de los medios de transporte por carretera
  • El material de deporte
  • El material de autodefensa o disuasión
  • Los aparatos portátiles para la detección y señalización de los riesgos

Entonces, ¿cómo diferencio lo que es un EPI y lo que no?

Esta es la pregunta crucial, ¿cómo podemos diferenciarlos?

Para poder distinguir lo qué es un EPI de lo que no lo es, os proponemos que respondáis mentalmente a las siguientes cuestiones:

  1. ¿Lo necesito para trabajar?
  2. ¿Pongo en riesgo mi salud si no lo llevo?
  3. ¿Únicamente lo llevo en el trabajo?

A continuación os lo mostramos con un diagrama:

Diagrama «Cómo identificar un EPI», elaborado por Proalt

Os vamos a poner de ejemplo las mascarillas quirúrgicas o de tela, que es algo que suscita muchas dudas a diario en prevención.

  1. ¿Lo necesito para trabajar? Sí (pasamos a la siguiente pregunta)
  2. ¿Pongo en riesgo mi salud si no lo llevo? Sí (pasamos a la siguiente pregunta)
  3. ¿Únicamente lo llevo en el trabajo? No, luego no es un EPI.

Es importante diferenciar en este caso entre las mascarillas quirúrgicas o de tela que llevamos los ciudadanos y las que puede necesitar un médico (para protegerse frente a los pacientes) o un pintor (para protegerse frente a los vapores de la pintura).

¿Cómo puedo saber que EPIs debo llevar para realizar mi trabajo?

Cada trabajo lleva consigo sus propios riesgos y el Equipo de Protección Individual a usar para evitarlos en cada trabajador. Por nuestra actividad, nosotros nos vamos a centrar en el ejemplo de un Montador de Andamios.

La Fundación Laboral de la Construcción de España ha desarrollado el proyecto «Línea Prevención» donde en algunos casos se puede ver los EPIs necesarios según el oficio que tiene el trabajador, para el caso de Montador de Andamios, tenemos lo siguiente:

  • Protección de la cabeza: Casco (EN 397 + A1), con barboquejo.
  • Protección de manos: Guantes (EN 388), con resistencia a la abrasión y al rasgado.
  • Protección ocular: Casco con protección ocular o gafas, la clase de óptica necesaria dependerá del tiempo de uso.
  • Protección de pies y piernas: Calzado de seguridad (S3), y a ser posible botas.
  • Protección auditiva: Tapones (si existe alto nivel de ruido provocado por el propio trabajador).
  • Protección anticaídas: Arnés, conector y anclaje compatibles entre sí.

En Proalt Ingeniería estamos especializados en la distribución y asesoramiento de Equipos de Protección Individual para trabajos con riesgo de caída, como trabajos en altura o trabajos verticales. Contacta con nosotros si necesitas adquirir un EPI para realizar tu trabajo con la mayor seguridad posible.

El verano, como contamos en este post, conlleva sus propios riesgos, ya que es una época en la que estamos más tiempo en la calle y expuestos a diferentes variables.

Hoy queremos explicaros algunos de los primeros auxilios que nos pueden ayudar en el caso de tener un imprevisto o accidente durante nuestro trabajo o en las vacaciones de verano.

Problemas propios del verano y cómo evitarlos

Cortes de digestión

Síntomas: Cuando se produce un corte de digestión es porque la temperatura exterior baja bruscamente y provoca que el cuerpo deba redistribuir la sangre a la piel, esto puede hacer que baje la tensión y se llegue a perder el conocimiento.

Recomendaciones: En el caso del verano, suele suceder al entrar al agua, por lo que se recomienda ir haciéndolo poco a poco para que el cuerpo se habitúe y adapte a la nueva temperatura.

Sobreexposición al sol

Síntomas: El estar expuesto al sol puede conllevar a corto plazo quemaduras en la piel, provocar dolores de cabeza o insolaciones, mientras que a largo plazo puede ser la causa de algunos tipos de cáncer.

Recomendaciones: En primer lugar, evitar las horas de más sol y calor, usar un protector de piel adecuado y en el caso de la vista, se recomienda usar gafas de sol homologadas.

Consumir alimentos en mal estado

Síntomas: Podemos tener problemas en la digestión provocados por consumir alimentos a los que haya dado demasiado el calor, como por ejemplo salsas o productos hechos con huevo.

Recomendaciones: Llevar siempre una nevera con hielos o congelantes para mantener los alimentos correctamente refrigerados, en caso de sufrir una indigestión grave acudir a un profesional sanitario.

Picaduras de insectos o de medusas

Síntomas: Inflamación y picazón en la piel provocados por la picadura de un insecto (ya que en verano abundan en algunas zonas) o la rozadura con el tentáculo de una medusa al bañarnos.

Recomendaciones: En el caso de los insectos, intentar usar siempre repelente y lociones que eviten las picaduras y sus posibles complicaciones, para las medusas se debe limpiar la zona donde se ha producido la rozadura con agua salada y aplicar frío, en ocasiones es conveniente llevar productos que reducen la inflamación.

Conjuntivitis provocada por las lentillas

Síntomas: Las personas que utilizan lentillas y realizan deportes acuáticos como natación o buceo pueden llegar a sufrir conjuntivitis derivada del uso de lentillas, esto provoca que el ojo se enrojezca y puede derivar en una infección grave.

Recomendaciones: Usar siempre gafas de buceo o de natación para evitar el contacto entre el ojo, la lentilla y el agua de mar o piscina.

El verano es para disfrutarlo y por eso queremos que la Prevención de Riesgos vaya más allá del entorno laboral, para los trabajos en altura y con riesgo de caída podéis contar con nosotros, pero para lo demás queremos poder ayudaros a hacer las cosas con seguridad y evitando riesgos.