En el post de esta semana os vamos a hablar de las aplicaciones móviles utilizadas para mejorar la Prevención de Riesgos Laborales en el lugar de trabajo, ya sea en la oficina, en la calle o en altura.

¿Qué es una aplicación móvil o APP?

Según la RAE, una aplicación móvil es: «Programa informático preparado para una utilización específica, como la contabilidad, el uso de determinadas bases de datos, utilización de juegos, llevanza de películas, audiciones musicales, etc.» o también «Programa o conjuntos de programas cuyo objeto es la resolución de un problema mediante el uso de la informática».

Es decir, una APP es un programa informático diseñado para facilitarnos una tarea, como puede ser por ejemplo una app de un metro para medir, de un nivel para saber los grados de inclinación de un elemento o incluso una cámara para poder echar fotos.

persona usando aplicaciones de movil y ordenador

Aplicaciones para la Prevención de Riesgos Laborales

En el caso de la PRL, las aplicaciones para tal fin están diseñadas para mejorar la seguridad y salud de los trabajadores, tanto en tareas cotidianas, por ejemplo los aspectos ergonómicos en oficina, como en tareas técnicas, analizando los riesgos asociados a dichos trabajos.

Estas aplicaciones pueden ser de ordenador, como por ejemplo el programa ODIN que usamos en Proalt para crear la nota de cálculo de nuestros proyectos y estimar la carga que soportará cada dispositivo de seguridad con el fin de garantizar la seguridad de los futuros operarios de los sistemas que instalamos.

Y también pueden ser aplicaciones móviles, como las desarrolladas por el INSST que ahora veremos más adelante.

ordenador y movil con aplicaciones

Ventajas de usar aplicaciones para la PRL

¿Y por qué vamos a usar una APP? Si ya estamos acostumbrados a trabajar sin aplicaciones, ¿para qué vamos a instalarlas? ¿tiene ventajas usarlas? ¿hay beneficios?

Pues así es, todo aquello que facilite el trabajo y mejore las condiciones de seguridad debe ser bienvenido en la empresa, en el caso de las APPs para móvil destinadas a la Prevención de Riesgos Laborales podemos encontrarnos las siguientes ventajas en su uso:

  • Agilidad: una aplicación móvil hace más rápido el trabajo, lo que permite ser más ágil y eficiente.
  • Análisis: al ser un programa el que haga los cálculos y devuelva la información, esto nos permite que el análisis sea más exhaustivo y riguroso que si lo hacemos de forma manual o de cabeza.
  • Ecológico: como tenemos toda la información en un dispositivo, o incluso en la «nube», el consumo de papel se reduce y somos un poquito más respetuosos con el planeta.
  • Normativa: si la aplicación ha sido desarrollada en base a una normativa, tendrá en cuenta la misma a la hora de analizar la información y siempre estaremos cumpliendo con la norma.
  • Personalización: algunas aplicaciones permiten ajustar sus características a las tareas o al usuario de las mismas.
  • Riesgos: al estar diseñada la aplicación para la tarea a desempeñar veremos de forma más clara la evaluación de riesgos y la posibilidad de la existencia de peligros nuevos.

Como podemos ver, el usar aplicaciones informáticas conlleva muchas ventajas, aunque quizás se nos venga a la mente que también pueden tener inconvenientes, y así es:

  • Aprendizaje: la necesidad de aprender a usar un nuevo programa o metodología de trabajo.
  • Coste/Inversión: según la filosofía de la empresa la implementación de una aplicación puede ser visto como un coste o como una inversión, nosotros creemos que todo aquello que mejore la calidad de vida de los trabajadores y garantice su seguridad debe ser visto como una inversión, ya que las personas es el recurso más importante que tienen las empresas.
  • Dispositivos: a la hora de introducir una nueva aplicación en la empresa, se debe tener en cuenta que los dispositivos informáticos que se usen sean capaces de soportarla, ya sea un smartphone, una tablet o un ordenador.

En nuestra opinión, el uso de aplicaciones va a aportar más beneficios a la empresa que perjuicios y por ello recomendamos todo aquello que mejore la seguridad de los trabajadores, ya sea en altura o no.

¿Qué aplicaciones ha desarrollado el INSST?

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha desarrollado varias aplicaciones móviles para mejorar las condiciones de trabajo y garantizar la Prevención de Riesgos Laborales, podéis ver la lista completa aquí.

Nosotros vamos a detallaros algunas APPs que encontramos interesantes:

Plataformas Elevadoras Móviles de Personal (PEMP)

Sobre este tipo de plataformas os hablamos en este post, el INSST ha desarrollado una aplicación para verificar las condiciones de seguridad en base a la revisión del estado de los elementos que las componen y que pueden sufrir daños antes, durante y después de su utilización.

La aplicación está disponible para Android e iOS.

Estanterías Metálicas

El INSST ha desarrollado esta aplicación que contiene un cuestionario para revisar las condiciones de seguridad de las estanterías metálicas para carga paletizada, se basa en la norma EN-15635.

La aplicación está disponible para Android e iOS.

 

Escaleras Manuales

Esta aplicación desarrollada por el INSST ayuda a verificar las condiciones de seguridad a la hora de utilizar escaleras manuales para uso profesional, incluye escaleras de un tramo, extensibles de apoyo y de tijera. Sigue la normativa EN-131.

La aplicación está disponible para Android, iOS y Microsoft.

¿Y merece la pena usar APPs para la PRL?

Como ya os comentamos en este post sobre los drones y la Prevención de Riesgos Laborales, la tecnología y las comunicaciones van avanzando muy rápido y a eso tenemos que sumarle que hemos recorrido más camino en los últimos años en materia de PRL que en las décadas anteriores y cada día se se le va dando más valor a la calidad de vida de los trabajadores preocupándonos por conceptos como «burn-out», «ambiente de trabajo», «ergonomía», «jefe vs. líder», etc. Por lo que no debería ser diferente en aquellos trabajos donde el peligro es real y está presente constantemente como es en aquellos trabajos en altura, espacios confinados o verticales.

Por nuestra parte, como os hemos comentado muchas veces, la seguridad y la salud laboral es una inversión y no un coste como puede parecer en algunas empresas o entornos, y parte de la tarea de garantizar la seguridad de nuestros trabajadores pasa por hacer un trabajo más eficiente y ágil, ya que esto minimiza el cansancio y aumenta la productividad y por tanto la satisfacción de los propios trabajadores.

Las aplicaciones, móviles y de ordenador, nos permiten realizar esto en un menor tiempo, con una mayor precisión y dándonos datos que antes se debían estimar a ojo (el famoso término «a ojímetro») o calcular de manera manual, pudiendo dar lugar a error y en el trabajo en altura un error puede ser la diferencia entre una caída mortal o no. Por eso hacemos hincapié y defendemos que es vital usar herramientas específicas, dispositivos de seguridad de buena calidad y estudiar al máximo cada instalación o proyecto.

En Proalt Ingeniería nos gusta estar actualizados y ofrecer lo mejor de nosotros mismos en cada proyecto que llega a nuestro equipo, ir al detalle y analizar todos los factores que podemos encontrar en cada instalación.

Y ahora os preguntamos, ¿vosotros qué pensáis? ¿utilizáis aplicaciones para facilitar y mejorar la Prevención de Riesgos Laborales?

 

Generalmente las plataformas elevadoras móviles de personas no son propiedad de la empresa usuaria, lo más habitual es que cuando necesitamos realizar algún trabajo nos pongamos en contacto con una empresa alquiladora y esta nos envíe el equipo que más se adecue a nuestras necesidades para este trabajo.

¿Qué puede ocurrir como usuarios de una Plataforma Elevadora?

Existen cuatro posibilidades diferentes como usuarios de una PEMP:

  1. El equipo es de nuestra propiedad, es decir nuestra empresa tiene estos equipos a nuestra disposición
  2. El quipo es alquilado por nosotros para un trabajo concreto, elegimos justo lo que mas se adapta y la empresa alquiladora nos envía uno que reúna las condiciones que le pedimos.
  3. El equipo es alquilado, pero no por nosotros, sino que este nos lo cede una empresa que también realiza trabajos en este mismo centro de trabajo.
  4. El quipo es propiedad de la empresa a la que vamos a realizar nuestros trabajos y nos lo ceden para que nosotros lo utilicemos.

Atendiendo a estas circunstancias nos encontramos con un gran numero de incertidumbres a la hora de subirnos a una plataforma como usuarios, dependiendo de el caso en el que nos encontremos estas serán de mayor relevancia o se limitarán simplemente a verificar que todo está en su lugar.

¿Qué requisitos legales hay que cumplir?

Es en este punto donde la normativa empieza a dejar de ser lo más importante, evidentemente antes de poder utilizar cualquier equipo deberemos como usuarios cumplir con los requisitos legales:

  • Disponer de toda la formación y requisitos básicos como trabajadores, reconocimiento médico que nos permita subir a altura, formación básica del puesto, etc.
  • Disponer de una formación teórico-práctica en el manejo de PEMP.
  • Recepción de las instrucciones del equipo, localizar el manual de instrucciones y las normas de seguridad.
  • Recibir las instrucciones en la recogida del equipo, manejo e instrucciones de utilización, simbología, etc.

Documento divulgativo de las Condiciones de Seguridad y Salud al usar PEMP (Fuente: INSST)

¿Qué problemas nos podemos encontrar?

Los usuarios que en la mayoría de casos lo hacen de forma ocasional se encuentran con numerosos problemas a la hora de utilizar estas PEMP:

  • La práctica de nuestra formación se hizo con un modelo concreto y normalmente suele ser una plataforma de tijera
  • Desconocemos que máquina nos va a descargar el camión (o cual nos prestan en obra), realmente sabemos que es de 14m o que es una articulada, pero no hemos tenido ocasión de más.
  • Parece que todas son iguales, pero nada más lejos de la realidad, cada una es de su padre y de su madre.
  • El operario que nos entrega la máquina en la mayoría de ocasiones nos entrega las llaves, nos hace firmar el manual y el resto de documentos antes de marcharse.
  • Las máquinas que a menudo nos encontramos no son nuevas y esto nos genera inseguridad.
  • Cada modelo dispone de los elementos de seguridad de una forma distinta.
  • Los cuadros de maniobra cambian de un equipo a otro.
  • Y muchos más.

¿Qué tipos de PEMP existen?

Atendiendo a la EN-280, normativa sobre Plataformas Elevadoras, encontramos la siguiente clasificación:

  • Por grupo:
    • Grupo A: La proyección vertical de gravedad de la carga está siempre en el interior de las líneas de vuelco.
    • Grupo B: La proyección vertical de gravedad de la carga puede estar en el exterior de las líneas de vuelco.
  • Por sus posibilidades de traslación:
    • Tipo 1: La traslación solo es posible si la PEMP se encuentra en posición de transporte.
    • Tipo 2: La traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada solo se controla con un órgano situado sobre el chasis.
    • Tipo 3: La traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada se controla por un órgano situado sobre la plataforma de trabajo.
clasificacion pemp segun la normativa

Ejemplos de PEMP atendiendo a la clasificación anterior (Fuente: INSST)

¿Qué podemos hacer entonces?

Pero como usuarios si podemos hacer cosas para trabajar de forma más segura con estas máquinas y en la mayoría de las circunstancias pasa por aplicar el sentido común, como ejemplo:

  • Verificar con el operario que nos suministra la maquina que todo funciona bien.
  • Comprobar que los dispositivos de seguridad están habilitados y funcionan correctamente.
  • Revisar las zonas de trabajo, y verificar que esta se adecua al trabajo que vamos a realizar.
  • Visualizar el recorrido por el que nos hemos de desplazar con la máquina.
  • Disponer de los EPIs adecuados, hemos de tener en cuenta el uso de arnés, elementos de amarre con absorbedor, casco con barbuquejo, etc.

Pero más allá de la formación teórica una de las cosas más importantes para el manejo de estas máquinas la experiencia es un grado y ante la duda debemos aplicar siempre el principio de prudencia, mejor no tocar sin saber que estamos tocando.

En el post de esta semana os vamos a hablar de la Teoría de la Causalidad y la Pirámide de Control de Riesgos diseñada por Frank Bird.

Frank Bird, nacido en 1927, fue un científico estadounidense que dedicó su carrera a la seguridad industrial y la prevención de riesgos laborales, pionero en dicho campo, durante las décadas de los 50 y los 60 desarrolló un concepto de lesiones laborales que incluyen distintas fases como la identificación, los costes, el control del accidente y los daños a la propiedad.

Fotografía de Frank Bird (Fuente: Global Loss Control)

Publicó numerosos estudios y escritos sobre la importancia de la identificación de los fallos a la hora de ocurrir accidentes, uno de sus trabajos más importantes fue la publicación del libro «Damage Control: A New Horizon in Accident Prevention and Cost Improvement», coescrito junto a George L. Germain.

Gracias a Bird se originaron sistemas de evaluación de riesgos en distintas entidades como la Asociación de Prevención de Accidentes Industriales y de Minas de Ontario, la Asociación Minera de Québec, la Sociedad Real para la Prevención de Accidentes de Reino Unido, etc. Con su trabajo contribuyó a métodos y técnicas innovadoras a la hora de gestionar programas de seguridad y salud laboral.

Uno de sus estudios más conocidos es la Teoría de la Causalidad.

La Teoría de la Causalidad

El científico plantea la falta de control como la causa principal de los accidentes con pérdidas (humanas, de propiedad o de proceso), sin embargo durante su estudio también planteó que para que se produzca un accidente deben ocurrir una serie de hechos previos que se deben analizar para encontrar el origen de los accidentes.

Modelo de Causalidad de Bird, esquema elaborado por Proalt

Como se puede ver en la imagen anterior, Bird planteó un modelo desde donde se empieza a investigar la raíz del problema por el final – las pérdidas – y se llega hasta el inicio del accidente: el fallo de control. El modelo se basa en uno anterior, desarrollado por H. W. Heinrich en la década de los 30, en el caso de la Teoría de Causalidad planteada por Bird destaca siempre la misma pregunta: «¿Por qué?», y de ella parte todo el modelo, descubrir la causa del accidente y de las pérdidas.

La Pirámide de Control de Riesgos de Bird

A partir de su Teoría de Causalidad, Frank Bird representa de forma gráfica la proporción que existe entre los incidentes (sin pérdidas) y los accidentes (con pérdidas).

Esta representación se hace mediante una pirámide donde, según el estudio de Bird, por cada accidente grave o letal se presentan 10 accidentes leves, 30 accidentes con pérdidas materiales y 600 incidentes sin daños.

Pirámide de Bird, representación elaborada por Proalt

¿Y esto de qué nos sirve?

Esta pirámide de control de riesgos se utiliza para mostrar y explicar la importancia que tiene la investigación y resolución de los accidentes, no solo los graves también los leves o más sencillos, ya que nos enseña la proporción que existe entre ellos y nos incita a prevenir tanto los leves como las graves.

A continuación os ponemos un vídeo que explica en detalle el funcionamiento y uso de la Pirámide de Bird:

Y entonces, ¿todo este post para qué?

Pues es bastante sencillo, Bird planteó que los accidentes se pueden evitar y prevenir si se estudia la raíz de los mismos, la causa inicial, y en el caso de los trabajos en altura y verticales se producen accidentes donde como vimos en este artículo existe la probabilidad real de que sea mortal o grave. Y ahí es donde nuestro trabajo en Proalt se vuelve de vital importancia: el estudio, asesoramiento e instalación de medidas que erradiquen los fallos existentes para prevenir y garantizar la seguridad durante la realización de tareas en altura.

¿Qué es un dron? Si lo buscamos en la RAE lo define como «aeronave no tripulada», pero cuando pensamos en un dron a lo mejor lo primero que nos viene a la cabeza es alguna escena de película donde estos aparatos sobrevuelan zonas de guerra o incluso entregan paquetes a sus destinatarios. Pero el uso de los drones va mucho más allá de lo que vemos en la pantalla.

En prevención pueden ser muy útiles, por ejemplo para los incendios, o en el caso que nos ocupa, para la Prevención de Riesgos Laborales puede volverse casi vital. La diferencia entre correr un riesgo o no correrlo.

¿Para qué se pueden usar los drones en PRL?

Partamos de la base de que en la mayoría de los casos el uso de nuevas tecnologías conlleva consigo un aumento de la eficiencia y la productividad, y en algunos casos, hasta ayuda a mejorar las condiciones de trabajo de los usuarios.

Como hemos indicado anteriormente el uso de los drones puede abarcar distintos sectores, siendo a lo mejor los más conocidos los de vigilancia, emergencias, agricultura (para controlar los campos) o mensajería (para entregar paquetes), pero no debemos pensar que su uso se limita únicamente a dichos trabajos.

En el caso de la Prevención de Riesgos Laborales, tenemos dos vías para la utilización de drones:

En primer lugar, los técnicos de prevención pueden supervisar, ver y vigilar zonas de difícil acceso donde deberán trabajar operarios y asegurarse de que dichos lugares cumplen con la normativa y no conllevan riesgos evitables. Por ejemplo, si han de acceder a un tejado para colocar una placa solar, el técnico de PRL puede ver el estado actual de esa cubierta y evitar riesgos en su origen.

En segundo lugar, el hecho de utilizar drones permite eliminar riesgos inherentes a dichas profesiones ya que a la hora de realizar ciertas tareas en vez de ser el trabajador quien las desempeñe, puede hacerlo el dron pilotado por dicho empleado. Por ejemplo, al instalar una línea de vida en cubierta necesitamos saber cuál es el estado actual del lugar y en vez de subir a verlo, se puede mandar un dron que grabe vídeo y saque fotografías.

¿Y merece la pena usar drones?

Al igual que el resto de la tecnología, los drones avanzan a una velocidad vertiginosa, día tras día van evolucionando y van volviéndose más sofisticados (mejorando la cámara, aumentando la duración de la batería, facilitando el pilotaje,…), junto a ellos también se van desarrollando normativas sobre su uso y formación para poder pilotarlos. Al final, aunque parezca un juguete son una herramienta profesional muy útil que los técnicos deben ir implementado poco a poco para no quedar desfasados y para ayudar a evitar riesgos tanto a ellos mismos como a los trabajadores.

En nuestro caso, a la hora de realizar los proyectos que garantizan la seguridad en altura de los futuros usuarios es una herramienta muy útil, ya que para estudiar cada futura instalación de forma individual y personalizada necesitamos tener acceso a las cubiertas, silos, etc. para poder ver realmente en que condiciones se encuentran sin necesidad de tener que acceder personalmente a la zona, obteniendo material visual (vídeos y fotografías) y así poder determinar con mayor precisión cuál es la solución óptima adaptada al cliente.

En Proalt Ingeniería intentamos estar lo más actualizados posibles, por eso desde hace unas semanas, junto a nuestro programa ODIN (del que os hablamos en este post) hemos incorporado un dron en nuestro equipo, para a corto plazo poder ofrecer a nuestros clientes las mejores soluciones, y más seguras, en el trabajo en altura.

En el artículo de esta semana quiero contaros por qué la seguridad y la salud laboral es una inversión dentro de la empresa y no ha de considerarse como un gasto.

Vamos a partir de que el mayor activo que tenemos dentro de nuestra empresa son las personas, trabajadores que han de hacer un trabajo en las mejores condiciones posibles y con las mejores herramientas de las que podamos disponer.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales

Allá por el año 1995 salió a la luz la ley de Prevención de Riesgos Laborales, hace ya 25 años que esta norma entro en vigor, tal y como os contamos en este post,  y aun a día de hoy me siento en numerosas reuniones en las que la instalación de medidas de seguridad laboral se consideran un gasto desde el primer momento y por supuesto no es prioritario al no considerarse fundamental para la producción. Pero esto no es novedad para mí, llevo desde el año 1998 trabajando en obras de construcción, en industrias de todo tipo, en rehabilitación de patrimonio, incluso en un servicio de prevención y el punto de vista tanto de los trabajadores como de las empresas ha cambiado muy poco. En mi opinión la propia ley 35/1995 tiene mucha responsabilidad en que no se evolucione de forma más rápida.

¿Por qué diferenciamos entre los distintos recursos?

Cuando se nos plantea dentro de una empresa incorporar o renovar nuevos equipos de trabajo, otra línea de producción que sabemos que nos van a ayudar a vender más y con más ventaja competitiva, lo valoramos sin dudarlo como una inversión que hemos de hacer, hacemos cuadros de amortización de compra, valoramos rendimientos, mejoras en la producción, ahorraremos un porcentaje de gastos, etc., pero entonces por qué cuando tenemos que adecuar una maquinaria antigua con el RD 1215 lo pasamos al lado de los gastos, por qué cuando tenemos que señalizar las zonas peatonales de nuestras instalaciones utilizamos este mismo criterio de que es un gasto.

Que la prevención dentro de una empresa ahorra es todo un clásico:

Esta actividad preventiva además se puede cuantificar, y por supuesto tiene un gran valor, pero el contemplar que los recursos humanos de una empresa son el mejor activo nos ha de hacer pensar que invertir en ellos es una de las mayores ventajas competitivas que podemos tener en un mercado tan globalizado como el actual.

“Lo esencial es invisible a los ojos”, que decía El Principito.  y es una de las principales premisas que hemos de tener dentro de la empresa, la responsabilidad con nuestros compañeros nos ha de llevar a valorar el derecho a mejorar su trabajo en el aspecto de la seguridad laboral al igual que lo hacemos con el derecho a conciliar su horario, a recibir un sueldo ajustado a su trabajo, a tener un periodo de vacaciones, a que cuenten con las mejores herramientas, los mejores materiales, etc.

La cuantificación de que un trabajador se encuentre seguro realizando su trabajo y se sienta implicado en este aspecto nace de la buena práctica y del hábito de hacer las cosas bien desde dentro, las medidas de seguridad han de implantarse de forma consensuada e implicando a todo el personal que día a día se va a trabajar con ellas, a modo de ejemplo y desde el mundo de los trabajos en altura que el más habitual para nosotros podemos comentar que la colaboración entre el personal de prevención y el personal operativo nos puede dar esta comparativa:

Comparativa con EPIs para el Trabajo en Altura entre trabajo conjunto y trabajo independiente, elaborado por Proalt

Si miramos la seguridad como acciones puntuales por requisitos de los contratos entre empresas o requisitos de organismos oficiales sin duda será un gasto, es más será un gasto inútil que no tendrá ningún tipo de retorno positivo para los trabajadores y por tanto tampoco para la empresa.

Encontrar el punto óptimo en el que la apuesta por la seguridad se optimiza es lo más complejo ya que no estamos ante una progresión lineal en cuanto a que a más dinero invertido más retorno tenemos, si las acciones que llevamos a cabo se descompensan a un lado o a otro de la balanza es cuando tendremos esta inversión como un gasto.

Gráfica de ejemplo de Inversión en Seguridad Laboral y el Retorno de la Inversión, elaborada por Proalt

Con este texto dejo mi punto de vista en cuanto a la inversión seguridad laboral, el retorno que puede ofrecer a una empresa este tipo de inversión es altamente beneficioso, pero para esto no puede realizarse como una acción aislada o impuesta sin su consulta previa y su implantación junto con otras mejoras en el aspecto de los recursos humanos.

Por eso desde Proalt nos gusta asesorar y acompañar a nuestros clientes en todas las mejoras posibles en el campo de la seguridad en el trabajo en altura y el trabajo vertical.