Hoy vamos a hablar de un tema que forma parte de las dudas más consultadas por nuestros clientes.

  • ¿Necesita mi escalera vertical protección dorsal?
  • ¿A partir de cuántos metros es obligatorio?
  • ¿Es suficiente sólo la protección dorsal para cumplir normativa y ser un sistema de acceso seguro?
  • ¿Puede mi escalera no llevar Protección Dorsal y añadir un sistema anticaída y seguir cumpliendo normativa?
  • ¿Qué es necesario, conveniente u obligatorio para que mi escalera cumpla normativa?

Pues bien, publicamos un post donde ya os hablábamos sobre las escaleras verticales, en este vamos a explicarlo todo sobre las mismas y las protecciones que se pueden usar, y para ello, lo primero que hay que conocer es lo que dice la normativa, tanto las de obligado cumplimiento como las que no lo son.

Normativas de referencia para Escaleras Verticales de Acceso

En este caso, cuando hablamos de Escaleras Verticales de Acceso, nos referimos a la siguiente normativa:

REAL DECRETO 486/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo. En referencia a lo que estamos comentando en este post, el Real Decreto establece lo siguiente:

“Las escalas fijas que tengan una altura superior a 4 metros dispondrán, al menos a partir de dicha altura, de una protección circundante. Esta medida no será necesaria en conductos, pozos angostos y otras instalaciones que, por su configuración, ya proporcionen dicha protección.”

En conclusión, respecto al RD 486/1997:

  • Sobre la Protección dorsal, hace referencia para escaleras de longitud superior a 4 metros (salvo excepciones puntuales).
  • Sobre Dispositivos anticaídas, no se pronuncia.

UNE-EN ISO 14122-4:2017. Seguridad de las máquinas. Medios de acceso permanentes a máquinas. Parte 4: Escalas fijas. (ISO 14122-4:2016). En esta ocasión, la norma establece lo siguiente:

“En la norma UNE-EN ISO 14122-4:2017, se recomienda que las escalas cuya altura sea superior a 3 metros dispongan de una jaula de seguridad (protección circundante) al menos a partir de dicha altura, pudiendo arrancar la jaula desde 2,20 metros como mínimo para permitir el acceso de las personas a la escala”.

Además, otra de las cosas que deja claras la normativa en referencia al uso de Dispositivos anticaídas es que “no se debe utilizar una combinación de jaula de seguridad y un dispositivo anticaída”.

Resumiendo, respecto a la EN 14122-4:2017:

  • Sobre la Protección dorsal, hace referencia para escaleras de longitud superior a 3 metros.
  • Sobre Dispositivos anticaídas, se desaconseja cuando la jaula está presente.

A la vista está que ambas referencias se contradicen, ya que el Real Decreto expone que la Protección circundante es obligatoria a partir de 4,00 metros, y la norma UNE desaconseja el uso de anticaídas si la escalera presenta Protección circundante.

Entonces, ¿Qué sería lo más adecuado? ¿No se instalan sistemas anticaídas ya que el Real Decreto es de Obligado cumplimiento y la norma UNE no?

Es aquí cuando debemos hacer uso del sentido común, y sobre todo, tener muy en cuenta la importante Ley 30/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.

Esta ley expone en su artículo 17, “Los equipos de protección individual deberán utilizarse cuando los riesgos no se puedan evitar o no puedan limitarse suficientemente por medios técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo”.

Según la Ley 30/1995, el empresario deberá proporcionar a sus trabajadores seguridad y protección.

Entonces, sí debemos incorporar a las escaleras verticales de acceso Dispositivos anticaídas para asegurar el riesgo de caída que la Protección Dorsal no nos permite.

Desde hace algunos cuantos años, ya se está dando vueltas a este tema contradictorio ya que al final no podemos dejar de lado la norma UNE-EN ISO 14122-4 al ser el documento que marca las pautas de las Escaleras Verticales de acceso fijas para mantenimiento de maquinarias.

De hecho, en Reino Unido, el Health and Safety Executive publicó en 2004 un informe de investigación llamado “Preliminary investigation into the fall-arresting effectiveness of  ladder safety hoops” que llevo a cabo el estudio de todo lo que estamos contando con dispositivos reales y teniendo en cuenta las dimensiones del trabajador que vaya a hacer uso del sistema.

Entre otras cosas, se exponen diferentes ensayos de como sería una caída para un usuario tanto si la escalera contempla aros circundantes o no.

Al final, aunque esté claro que la Protección Dorsal le quita el miedo al usuario y le permite hacer uso del sistema de seguridad con más confianza, a su vez te limita el espacio tanto cuando asciendes y desciendes como en caso de caída.

Podemos ver un ejemplo en la siguiente imagen:

Secuencia cinemática de la caída del trabajador en la prueba de la escalera con jaula (Fuente: HSE)

¿Cuál es entonces la mejor solución?

Después de conocer la normativa, las teorías y hasta la existencia del estudio de investigación realizado por HSE, la pregunta que nos queda por responder está clara: Protección dorsal, ¿sí o no?

Tabla comparativa entre aspectos positivos y negativos de la protección dorsal, elaborada por Proalt

La respuesta, a día de hoy, es SÍ.

La respuesta justificada sería: Porque así lo contempla el REAL DECRETO (salvo en excepciones que hemos comentado al principio).

¿Debemos instalar además un sistema anticaídas? También, ya que La Ley de Prevención de Riesgos Laborales así lo contempla tal y como hemos comentado también anteriormente.

Para terminar, os mostramos los sistemas anticaídas posibles con algunos ejemplos que hemos llevado a cabo en Proalt Ingeniería:

Ejemplos de dispositivos anticaídas instalados por Proalt en escaleras verticales

Como siempre os decimos, en Proalt estaremos encantados de asesoraros, ayudaros y facilitaros la solución de seguridad para el trabajo en altura que más se adapte a vuestras necesidades específicas. Evaluamos cada proyecto individualmente para garantizar la seguridad de los futuros usuarios.

Y ahora, ¿te verías capaz de responder a las preguntas del principio? ¡Te leemos en comentarios!

No es ningún secreto que en Proalt nos dedicamos a instalar dispositivos para garantizar la seguridad en el trabajo en altura y los trabajos verticales, y por tanto nuestros posts van enfocados a esto. Para el de esta semana quisimos hacer un poco de labor de investigación, nos pusimos la gorra y cogimos la lupa para convertirnos en el Sherlock Holmes de las caídas en altura.

Hemos querido analizar y mostrar con cifras todos los accidentes que hay al año provocados por una caída en altura, tanto en el trabajo como en la vida privada.

¿Cuántos accidentes de trabajo hubo en 2018?

Vamos a empezar por el principio, del último año del que se tiene registros de todo es del año 2018, por lo que nuestro artículo va a tomar como datos más recientes los de ese año.

Fuente de los datos: INE

Como podemos ver en la gráfica anterior – para la que hemos cogido los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) – en el año 2018 hubo un total de 532.977 accidentes laborales documentados, de estos la inmensa mayoría fueron de consideración leve, y un 0,10% se catalogaron como accidentes mortales.

Y de estos, ¿Cuántos fueron como consecuencia de una caída del trabajador?

En total en el año 2018 se registraron 90.151 accidentes laborales por consecuencia de una caída del trabajador, estos están catalogados según lo que provocó esa caída, como podemos ver en el siguiente gráfico:

Fuente de los datos: INE

Como se ve, hay tres categorías:

  • Por caída desde una altura (26%)
  • Por caída al mismo nivel, se considera al mismo nivel cuando la altura es de menos de 3cm (70%)
  • Por resbalón o tropezón con caída (4%)

Ahora vamos con la parte fea de todo esto, sabemos ya que en 2018 hubo un total de 532.977 accidentes laborales, donde 574 tuvieron la consideración de mortales, y que por caída ocurrieron 90.151 accidentes en ese mismo año, la pregunta es: ¿Cuántos de esos accidentes mortales fueron como consecuencia de una caída del trabajador?

Fuente de los datos: INE

Como vemos en el gráfico anterior un 11% de los accidentes mortales de 2018 fueron por una caída del trabajador (ya sea en altura, al mismo nivel o por un tropezón). En términos absolutos es un porcentaje muy pequeño, del total de accidentes laborales de 2018 solamente 0,01% fueron accidentes mortales por una caída.

Bien, quedémonos con lo siguiente: el 16,9% de los accidentes laborales de 2018 fueron por una caída y solamente 61 de ellos (un 0,01% con respecto al total) tuvieron consecuencias mortales.

Pero, ¿Qué pasa en el ámbito privado?

El INE también publica cada año las causas de los fallecimientos de los españoles, las cataloga según el origen, por ejemplo por distintas enfermedades, por contusiones, por infarto o, por lo que nos interesa a nosotros investigar, por caídas.

Fuente de los datos: INE

Al contrario de lo que se pueda pensar, ya que cada vez la normativa es más restrictiva y hay más herramientas para garantizar la seguridad, los fallecimientos provocados por una caída han aumentado en los últimos 8 años, pasando de 1.982 en el año 2010 a 3.143 en 2018.

Pero ojo, estos datos juntan fallecimientos tanto laborales como no laborales, nosotros los hemos separado para ver realmente los que suceden en el ámbito privado.

Fuente de los datos: INE

¿Qué podemos ver ahí? Que el porcentaje de accidentes mortales provocados por una caída es mucho más alto en el ámbito privado, es decir, es más elevado fuera del trabajo que cuando estamos en horario laboral. En concreto, en el año 2018, solamente un 2% fueron por trabajo.

Fuente de los datos: INE

¿Y por qué tienen lugar estos accidentes?

Si se supone que el hogar es un lugar seguro y que cuando salimos de casa no corremos riesgos a propósito, entonces, ¿por qué ocurren estos accidentes? La respuesta es sencilla: a veces no sabemos que estamos expuestos.

En casa por ejemplo, podemos encontrarnos con las siguientes situaciones:

  • Poca o mala iluminación, esto puede dar lugar a un tropezón y una posterior caída.
  • Alfombras o felpudos que no estén sujetos al suelo, podemos tropezar y caernos.
  • En el jardín, si hay temperaturas muy bajas puede aparecer hielo o escarcha con la que podemos resbalarnos y caer.
  • Escaleras, usa unas escaleras adecuadas para la tarea que tienes que realizar, la zona siempre debe estar despejada y la escalera bien colocada y asegurada.
  • No se debe usar nunca sillas ni taburetes para acceder a sitios altos, y mucho menos si estos son móviles (con ruedas).
  • Líquidos, muchas veces olvidamos recoger el líquido que se nos cae al suelo, esto puede provocar una caída accidental si resbalamos.
  • El baño, siempre se ha dicho que el baño es de los sitios más peligrosos de una casa, y con razón, se junta la humedad, con el agua y con zonas normalmente muy deslizantes.

Fuera de casa también ocurren accidentes, a continuación os ponemos algunos ejemplos:

  • El móvil, ir andando por la calle mirando el móvil puede provocar que tropecemos y caigamos al suelo.
  • Distracciones, al igual que el punto anterior, cualquier distracción cuando vamos caminando por la vía pública puede acabar en una caída accidental.
  • Vías inadecuadas, en todas las ciudades hay calles cortadas por arreglos y muchas veces no hacemos caso a las señales de advertencia dando lugar a caídas que podían haberse evitado.
  • Actividades de montaña, aunque la naturaleza suele ser un entorno seguro no debemos olvidar extremar las precauciones al hacer deporte en montaña como por ejemplo en la escalada o el alpinismo, ya que podemos sufrir una caída si no estamos debidamente asegurados.
  • Calles heladas, si las temperaturas son muy bajas podemos resbalarnos por el hielo o la escarcha que se forma, esto ocurre mayormente por las mañanas temprano tras el frío de la noche.
  • Los balcones o las azoteas, este ejemplo es muy obvio, en los edificios altos hay mayor riesgo de caída y por eso se deben instalar los dispositivos adecuados y nunca acercarnos al borde para evitar caídas.

¿Y para qué todo esto?

Como os hemos dicho al principio, nos hemos puesto nuestro traje de investigación para elaborar este artículo, nuestro trabajo consiste en garantizar la seguridad en altura, tanto en entornos públicos como privados, y más allá, tanto en el lugar de trabajo como fuera de él y por eso queríamos hacer ver y mostraros con cifras la importancia que tiene esto.

Aunque poco a poco se van reduciendo los accidentes por caída y cada vez más la gente tiene en cuenta que no se deben correr riesgos en el trabajo y que la prevención es importante, debemos recordar que esto debe estar presente en cada momento de nuestro día, no solamente cuando nos ponemos un EPI y estamos trabajando.

Y como siempre, en Proalt estaremos encantados de ayudaros, aconsejaros y asesoraros para encontrar la mejor forma de garantizar la seguridad en altura acorde a vuestras necesidades.

Estamos ya a mitad de noviembre, lo que significa que en menos de un mes ya será navidad y mucho antes de eso las calles y plazas de las ciudades a lo largo de todo nuestro país se llenarán de luces, colores y adornos típicos de esta época del año.

En el artículo de esta semana queremos explicaros algunos de los riesgos y las precauciones que hay que tener en cuenta a la hora de instalar las luces navideñas que decoran las avenidas y calles durante la navidad.

¿Qué riesgos conlleva la instalación de alumbrado navideño en la vía publica?

El trabajo de instalar las luces navideñas en las calles conlleva consigo unos riesgos que los operarios deben conocer para extremar la precaución durante la realización de estas tareas.

Riesgos de contacto eléctrico directo

Esto puede ocurrir si el trabajador toca conductores o piezas conductoras de electricidad, provocando en ocasiones una descarga eléctrica.

Riesgos de trabajar en altura

En este aspecto es bastante obvio el riesgo existente, las luces navideñas se colocan siempre a una gran altura sobre el suelo, ya que normalmente se hace en cables que unen de un lado a otro la fachada de dos edificios, de manera que creen un manto de luces en toda la calle. Para realizar esta tarea los operarios se suben a andamios, escaleras o plataformas de trabajo, al igual que el resto de trabajos en altura estas deben ser revisadas y en algunos casos instaladas por profesionales acreditados y certificados, para garantizar la seguridad de los trabajadores que vayan a usarlas. Además, no se debe olvidar que también será necesario el uso de EPIs certificados para los trabajos en altura, y que estos son considerados protecciones individuales, que no deben compartirse entre operarios.

Riesgos de trabajar en la vía pública

Este punto tiene más relevancia de la que podamos pensar a primera vista, y es que no es lo mismo trabajar en un entorno privado como una casa particular o una empresa que en un lugar de uso público, debido a que para este tipo de tareas es necesario cortar temporalmente calles o accesos y esto deben hacerlo organismos institucionales con potestad para ello. Ya que por ejemplo no se podría instalar el alumbrado navideño en una avenida no peatonal mientras están circulando vehículos.

Riesgos individuales del propio trabajador

Añadimos este apartado para hacer hincapié en que aunque todos los riesgos anteriores se puedan prevenir e intentar evitar, una parte esencial de cualquier trabajo en altura es la propia responsabilidad individual del operario, asegurándose de que las herramientas y dispositivos utilizados están en perfecto estado y evitando distracciones que puedan desencadenar un accidente.

¿Cómo podemos evitar los riesgos anteriores?

Para los riesgos que puedan existir por manejar objetos conductores de electricidad, como son las luces y los enchufes, se debe disponer de guantes no conductores de electricidad que el operario debe usar durante toda su tarea, además de formar adecuadamente a los trabajadores tanto en materia eléctrica como de prevención de riesgos.

En el caso del trabajo en altura, que recordemos lo consideramos como tal a aquel que se realice a más de 2 metros sobre el suelo, es necesario que las plataformas en las que se suban los operarios sean revisadas e instaladas por profesionales acreditados y se haga en base a la normativa existente o a las especificaciones del fabricante en el caso correspondiente. Además, este tipo de trabajos conlleva el uso de protecciones individuales añadidas a las colectivas, como puede ser un arnés o un casco.

Para evitar los riesgos inherentes a trabajar en una calle o avenida transitada por personas o vehículos es necesario contar con todos los permisos del Ayuntamiento en cuestión y la colaboración de por ejemplo la policía, ya que será necesario cortar dichas zonas para garantizar la seguridad tanto de los operarios como de los transeúntes.

Y por último, y algo muy importante para nosotros, todas las prevenciones anteriores pierden su valor si a nivel individual los operarios no trabajan con responsabilidad y sentido común, por lo que siempre se debe tener la formación adecuada, los conocimientos necesarios y exigir en todo momento que los dispositivos que vayan a ser utilizados estén certificados e inspeccionados por un profesional.

No olvidemos que en estas fiestas la ilusión por juntarse y pasar tiempo con los seres queridos aflora más que nunca, y que aun a sabiendas de que la navidad de este año va a ser diferente, no debemos olvidar extremar las precauciones tanto en casa como en el trabajo, y en el segundo caso podéis contar siempre con nosotros. En Proalt podemos ofreceros soluciones de seguridad en el trabajo de altura y prevención de riesgos adaptadas a vuestras necesidades.

 

El desarrollo técnico, la ingeniería, la construcción y el progreso social desde la revolución industrial, han supuesto un importante avance en la producción de bienes y servicios. Si echamos la vista atrás a finales del siglo XIX y bien entrado el siglo XX y vemos cómo se producía en las fábricas, posiblemente lleguemos a la conclusión de que hemos dado importantes pasos en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Sin embargo, a día de hoy algunas estadísticas nos dicen que aún queda mucho por hacer.

¿Cuándo existe un riesgo laboral?

Hay muchos factores que determinan la existencia de un riesgo laboral, por eso, la Ley 31/1995, del 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales, tiene por objeto promover la seguridad y salud de los trabajadores mediante la aplicación de medidas y el desarrollo de las actividades necesarias para la prevención de riesgos derivados del trabajo. En esta misma Ley, se indica que «en cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo. La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario

Fuente: XSPlatforms

Así mismo en el Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención se determinan las funciones y los niveles de cualificación necesarios para la evaluación de riesgos en el desarrollo de la actividad preventiva, las funciones a realizar se clasifican en los siguientes grupos:

  • Funciones de nivel básico.
  • Funciones de nivel intermedio.
  • Funciones de nivel superior, correspondientes a las especialidades y disciplinas preventivas de medicina del trabajo, seguridad en el trabajo, higiene industrial, y ergonomía y psicosociología aplicada.

¿Y qué ofrecemos en Proalt?

Desde Proalt, somos conscientes de la amplitud material que supone abarcar todas las especialidades formativas en materia de Prevención de Riesgos Laborales, por lo que nos hemos especializado técnicamente en soluciones integrales para la seguridad en trabajos en altura, donde la formación impartida por nuestros técnicos es un eje fundamental de nuestra actividad.

Explicación sobre ejemplos de montajes que no siguen la Prevención de Riesgos Laborales ni la normativa

Esta especialización nos permite ser el punto de partida en el asesoramiento técnico a profesionales de distintos sectores como la arquitectura, la ingeniería, la construcción, la industria y profesionales encargados directamente de la Prevención de Riesgos Laborales, que al ser responsables de la prevención en toda su amplitud, muchas veces recurren a nosotros para recibir la mejor recomendación a la hora de definir soluciones concretas o procedimientos de trabajo seguros y operativos para trasladarlas a los trabajadores que tienen a su cargo. Este asesoramiento suele ser en la mayoría de las ocasiones el principio de cualquier proyecto y mucha veces se convierte en que las empresas nos tengan como único referente de esta actividad.

La Universidad Católica San Antonio de Murcia y la empresa murciana Proalt Ingeniería han firmado un acuerdo de colaboración mediante la creación de la Cátedra Universitaria “Prevención de Riesgos Laborales para Trabajos en Altura y Trabajos Verticales», siendo los principales responsables de la misma Salvador Carmona, por parte de Proalt, y Francisco Martínez Montesinos, por parte de la UCAM.

¿Qué es un Trabajo en Altura o un Trabajo Vertical?

Los trabajos en altura o verticales son aquellos en los que el trabajador está a una distancia igual o superior a 1,80 metros sobre el nivel del suelo, y donde pone en riesgo su vida si no utiliza los elementos y dispositivos de seguridad adecuados, con las correctas certificaciones y normativas vigentes.

Los tipos de trabajos más comunes son:

  • Trabajos sobre andamios, por ejemplo en la construcción
  • Trabajos en cubiertas o tejados, por ejemplo a la hora de instalar unas placas solares
  • Trabajos en pozos o excavaciones, considerados como espacios confinados, por ejemplo la limpieza de un pozo

Proalt Ingeniería cuenta con un equipo de profesionales con una larga experiencia en el trabajo en altura y vertical. Asesorando, montando y certificando dispositivos de seguridad para el trabajo en altura por todo el territorio nacional e instalando sistemas de andamiaje, tanto convencionales como descolgados, a nivel regional.

¿Y en qué beneficia la experiencia de Proalt a los alumnos de la UCAM?

Además de la experiencia en trabajos en altura y trabajos verticales, Proalt imparte formación en sus instalaciones desde hace años para profesionales en distintos campos de la prevención: trabajo en altura, trabajos verticales, trabajo en espacios confinados, etc. y Jornadas de Formación en empresas y asociaciones, centradas en las necesidades específicas de esos alumnos.

 

Esto permite al equipo de Proalt explicar a los alumnos de la UCAM y futuros egresados su experiencia real y profesional en el campo de la seguridad y salud en el trabajo, parte fundamental en las titulaciones de la Escuela Politécnica de la UCAM.

¿Qué va a permitir este convenio?

A raíz del acuerdo de colaboración y la creación de la Cátedra entre la UCAM y Proalt, los alumnos de distintas titulaciones van a poder recibir formación de primera mano de expertos del sector, experimentar ellos mismos lo que se siente al estar trabajando en altura acudiendo a los entornos de simulación de los que dispone Proalt y, si lo desean, realizar sus prácticas universitarias en la empresa murciana.

Alumnos de la UCAM (Fuente: UCAM)

Y aunque la formación es una parte importantísima de este convenio, y uno de los pilares principales, no se debe dejar de lado la función de investigación que tiene la Cátedra, gracias a este convenio, la UCAM y Proalt podrán investigar de forma conjunta nuevas formas y técnicas de prevención de riesgos laborales, con el fin de eliminar los riesgos aún inherentes al trabajo en altura.

En un mundo laboral cambiante donde la seguridad y salud laboral toma cada vez más importancia, es necesaria la difusión, divulgación e investigación de buenas prácticas en prevención de riesgos laborales.